• El uso de plaguicidas es una amenaza para la biodiversidad, para el agua y para la salud. No habrá agricultura sin biodiversidad.

  • Algunas de las protestas del sector agrícola son legítimas, pero no pueden suponer la eliminación de la legislación ambiental

  • Algunos estudios sugieren que el uso de plaguicidas en la UE tiene un coste de hasta 2.300 millones de euros anuales

 

“Inadmisible y claramente perjudicial”, así califica Greenpeace el anuncio de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, de retirar parte de la legislación europea que pretendía reducir el uso de plaguicidas en la agricultura, para acallar así una de las demandas de las protestas agrarias.

Para Greenpeace, es inconcebible que la primera medida de supuesto “apoyo” al sector agrario tras sus protestas consista paradójicamente en envenenar el campo. “Este tipo de anuncios contribuyen al descrédito de nuestra agricultura en lugar de protegerla”, señala Helena Moreno, responsable de agricultura de Greenpeace. 

“Entendemos y apoyamos numerosas reivindicaciones del sector agrario; por eso no comprendemos que se les quiera hacer este regalo envenenado”, ha añadido. “Este anuncio no es un apoyo a los agricultores y agricultoras, asfixiados por la diferencia de precios entre la producción y la venta o por la competencia desleal, sino un regalo para el lobby agroindustrial”, concluye.

Según la organización ecologista, los plaguicidas son un grave problema ambiental, tanto para la biodiversidad como para la contaminación de suelos y aguas. Pero además son un problema para la salud de los agricultores y agricultoras y una amenaza para el modelo de negocio de los productores, por el fuerte rechazo que generan entre los consumidores.
 


Más info: https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/comunicados/greenpeace-lamenta-el-anuncio-de-la-presidenta-von-der-leyen-de-relajar-las-restricciones-al-uso-de-plaguicidas/