Aunque a veces parece que desde el ecologismo estamos luchando contra un muro, y es difícil apreciar los cambios conseguidos, hay veces que los resultados de nuestras acciones son muy claras. Este es el caso del Juicio que está en proceso contra los miembros del Equipo Directivo de la empresa Valle de Odieta, propietaria de la macrogranja de Caparroso.
Hace 4 años, en 2021, en Greenpeace llevamos a cabo una acción contra la macrogranja de Caparroso, por indicios en el vertido de residuos contaminantes que pudieron afectar la Zona Especial de Conservación de los tramos Bajos del río Aragón y Arga.

Yo fui una de las activistas que formó parte de la acción. Posteriormente, la empresa pidió prisión para quienes estuvimos allí. ¡El mundo al revés! Ellos realizan un delito medioambiental y piden prisión a las personas que defendemos nuestra tierra. Fuimos absueltos, pero la historia no acabó allí.
El pasado martes 2 de septiembre, llevamos a la empresa Valle de Odieta a juicio. Junto con la Plataforma Navarra en contra de las macrogranjas, llevamos años denunciando los impactos de la ganadería industrial en Navarra y la macrogranja de Caparroso es el claro ejemplo de esta lucha. Una de las granjas más grandes a nivel europeo que alberga más de 7000 animales y que ha generado múltiples problemas como lo reflejan los más de 11 procedimientos sancionadores iniciados contra la macrogranja.

Es posible que sea la primera vez que una empresa promotora de las macrogranjas se sienta en el banquillo por un delito ambiental.
En la primera sesión del juicio en la que declararon testigos y peritos, quedó clara la importancia de la acción que realizamos hace 4 años. Muchos de los peritos y testigos ( Guardia Civil (SEPRONA), Guardería Forestal, Policía Foral, Policía Judicial… ) mencionaron nuestra acción como punto de inflexión que reactivó y reavivó las inspecciones por vertidos en la zona que ya se venían haciendo. Si no hubiesemos hecho aquella acción, quizás no habríamos logrado que tantos ojos se centraran en ese problema de contaminación y no se habrían recabado las pruebas suficientes que hacen que a día de hoy se esté llevando a cabo este juicio.

Todos los testimonios de las distintas administraciones fueron en la misma dirección: hubo un delito ambiental grave (recordemos que es una zona especial de conservación clave para proteger especies en peligro de extinción como es el caso del visón europeo) y todo indica que Valle de Odieta fue la responsable. Ahora queda que declaren los acusados en la continuación del juicio que será el día 12 de septiembre a las 10:00 de la mañana.
Allí seguiremos como acusación popular velando porque se dicte una sentencia firme que condene este modelo de ganadería industrial tan dañino.