Voluntarias de toda españa nos hemos movilizado para lanzar un mensaje claro y urgente: las guerras nunca son la solución. Siguiendo el ejemplo de acciones recientes de Greenpeace —como el despliegue de una gran pancarta en la Puerta del Sol— el lema “No a la guerra” vuelve a ocupar el espacio público como un grito colectivo por la paz y la justicia.
En Granada, activistas y personajes emblemáticos alzan pancartas para visibilizar el rechazo a la escalada bélica y exigir una salida basada en la diplomacia, el respeto al derecho internacional y la protección de la población civil.
Porque frente al ruido de las armas, elegimos alzar la voz.
Porque no nos resignamos a la violencia.
Porque la paz es una responsabilidad colectiva.