En Euskadi, y en Bizkaia más concretamente, la dependencia que tenemos hacia los combustibles fósiles es preocupante, teniendo en cuenta la premura que tenemos como sociedad por reducir el consumo de estos, para no agravar el cambio climático. Esto es lo que nos llevó a enfocar el proyecto territorial entorno a esta temática y a tratar de empezar a dibujar qué retos nos plantea esta transición y qué soluciones podrían ser fundamentales.
Después de mostrar nuestras intenciones señalando a Petronor (filial de Repsol) cómo agente clave y greenwashero profesional, en una regata patrocinada por esta empresa, empezamos a reflexionar sobre cómo tratar este reto con los demás agentes implicados e influyentes.
Para ello, llevamos la propuesta a otros colectivos ecologistas de realizar un ciclo de debates para tratar la reducción del consumo de fósiles y todo lo que ello conlleva desde diferentes perspectivas. Tuvimos la suerte de contar con la participación de Jauzi Ekosoziala, Ekologistak Martxan, Meatzaldea Bizirik y Gune Ekosozialista. Desde el principio vieron, como nosotras, la necesidad de empezar a trabajar este tema ya que, no parece que desde otros ámbitos políticos se fuera a mover pieza…
Y así comienzan las reuniones y la búsqueda de participantes que puedan mostrar todos los lados de este reto, que supone reducir y transformar el consumo energético, transformar parte de la industria y cuidar en todo este proceso que nadie quede atrás y se haga de forma justa.
Finalmente, decidimos llevar este ciclo a un espacio fuera de los habituales para tratar de atraer a diferentes personas y realizarlo semanalmente durante un mes dedicando cada día a un enfoque diferente.
De esta forma, en el primer debate Paco, de Greenpeace, nos contaba el problema que supone esta gran dependencia a los combustibles fósiles y cómo, las empresas con intereses económicos, tratan de mantenernos enganchados a estos. Marina, de Ecologistas en Acción, nos sacaba de la mentira del hidrógeno y sus falsas soluciones, y MªJose, de Herriarte-Entrepueblos, nos explicaba los graves impactos que, las prácticas necesarias para obtener esta “droga”, tienen en el Sur global.
En nuestra segunda cita Sara, de Meatzaldea Bizirik que es un colectivo de la zona donde está situada Petronor, nos mostró qué impactos ha tenido, tanto a nivel ambiental como a nivel de salud, la instalación de esta empresa en el pueblo de Muskiz. Además, Aitor desde el sector académico en concreto de la EHU/UPV, nos adelantó cual es previsiblemente el futuro que le depara a Petronor, si continúa con las mismas prácticas.
En el tercer debate se hace aún más evidente las dificultades que supone este reto de transformar la energía que consumimos, ya que una parte importante y, con la que precisamente tratan de jugar los grandes villanos como Josu Jon Imaz, es el empleo. Esta es la razón por la que quisimos contar con diferentes sindicatos buscando además que fueran los que tienen representación en Petronor. Habría sido maravilloso contar con la participación de todos e incluso con alguna persona que participara en el comité, pero no fue posible. Aun así, pudimos contar con LAB y ESK. Salieron temas tan interesantes como la necesidad de realizar una transición progresiva que comience ya, y no esperar a una situación de crisis. Esto lo hemos visto en el ejemplo de Mecaner donde se está tratando de desarrollar un plan de transición ecosocial a raíz del aviso de cierre por parte de Stellantis.
Y para finalizar, en nuestra última cita, hemos querido contar con el sector político institucional para debatir sobre el papel que juega la política en esta transición. En este, hemos contado con representantes de Podemos-Alianza verde, EH Bildu y Berdeak-Equo. A pesar de que hemos invitado a otros partidos no han querido asistir. Esta ausencia ha limitado lógicamente el debate que, aun así fue bastante intenso y esclarecedor. Se plantearon cuestiones como las diferentes posiciones ante la ley vasca de transición energética y el porqué de estas (EH Bildu a favor, Podemos y Equo en contra). También salió a relucir la preocupación por al auge de la ultraderecha y el negacionismo en un momento en el que se hace tan crucial que partidos con una mirada más ecosocial ocupen espacios de responsabilidad. Y entre muchas medidas que se propusieron para favorecer la transición energética de forma equitativa y contando con la ciudadanía, desde Bildu se señaló la dificultad que entraña hacer de esto un proceso participativo en contraposición con la urgencia que hay para empezar a tomar decisiones.
Después de todos estos debates en los que han surgido tantas cuestiones interesantes y motivantes, no nos queda más que seguir trabajando y creando espacios, actividades y acciones donde poder desarrollar tantas alternativas posibles para que esta transición ecosocial que imaginamos se haga realidad. ¿Qué será lo próximo? Os iremos contando 😉