¡Hola chiquis!

A raíz de la actividad por la naturaleza y los océanos, desde el grupo local de Madrid venimos de impulsar durante dos fines de semana seguidos la movilización y la conexión con el barrio de San Blas - Canillejas para salvar las Lagunas de Ambroz.

Para quienes no conozcáis la lucha que tiene el barrio entre manos, estas son un santuario de biodiversidad urbana único; un humedal que ha nacido tras la caducidad de la autorización de una empresa minera que explotó el terreno durante 30 años para obtener sepiolita. Al dejar de trabajar en la zona, los huecos formados por las extracciones generaron láminas de agua procedentes del nivel freático, provocando la renaturalización del espacio con un ecosistema rico en biodiversidad donde conviven aves, mamíferos, hongos, taxones de flora e invertebrados entre otros, con una variedad y abundancia impresionantes, muchas de ellas protegidas.

Sin embargo, los planes de desarrollo industrial y urbanístico previstos para la zona plantean un escenario complejo. Actualmente, la narrativa oficial e industrial gira en torno a tres puntos clave que marcan el debate, pero que entran en contradicción con la preservación del humedal actual:

El primer punto es sobre la transición energética y el valor del mineral: Se destaca que Madrid alberga la mayor reserva de sepiolita de alta pureza de la Unión Europea, considerándose un mineral estratégico para la fabricación de baterías de vehículos eléctricos.

En el segundo punto, se argumenta el valor de la creación y mantenimiento de puestos de trabajo en el sector. Desde el ecologismo social entendemos perfectamente la importancia del empleo, pero creemos firmemente que no se debe poner al barrio en la tesitura de elegir entre puestos de trabajo o naturaleza; una verdadera transición justa debe ser capaz de garantizar e integrar ambas cosas.

Y en el tercer punto entramos en el modelo de las "nuevas lagunas": Mientras que en el debate político institucional se ha llegado a restar valor ecológico al espacio actual argumentando que se trata de acumulación de agua de lluvia en un terreno degradado, los planes urbanísticos estratégicos proyectan la creación futura de "nuevas lagunas" artificiales.

Consideramos que no tiene sentido arriesgar o sustituir un ecosistema que a día de hoy ya está vivo, consolidado y naturalizado de forma autónoma a cambio del diseño de un plano urbanístico futuro. Por ello los colectivos ecologistas y vecinales del distrito nos hemos echado a la calle para informar y demostrar todo lo contrario; las lagunas requieren que se protejan hoy mismo para evitar daños en la salud de las personas que viven cerca y garantizar que las generaciones futuras puedan disfrutar de este humedal.

Sábado 30 de mayo. A pie de calle en mesa informativa.

El pasado sábado día 30, las voluntarias montamos una mesa informativa en las proximidades del metro Las Rosas (Línea 2) para dar a conocer lo que estaba pasando; el Ayuntamiento de Madrid ha autorizado oficialmente la prórroga de la explotación minera hasta 2037 con las consecuencias que eso va a traer al barrio.

Durante toda la jornada, participaron las vecinas y vecinos interesados en proteger las lagunas, fueron informados y en determinados casos, desmontamos esos discursos oficiales que pretenden despreciar la zona. Además estuvimos hablando con ellas y ellos sobre cómo se relacionan los humedales con los océanos y el medio ambiente.

La jornada sirvió para tomar el pulso del barrio y sumar fuerzas, consiguiendo que se acercasen personas y grupos vecinales que llevan años tratando de que se tome este asunto con la importancia que merece.

De la teoría a la acción junto a las socias y los grupos vecinales (Sábado 6 de junio).
 

Este pasado sábado día 6 fuimos de las palabras a los hechos organizando una ruta por la zona, llegando a juntarnos alrededor de 50 personas. Desde miembros de asambleas vecinales hasta personas que se enteraron por la difusión en grupos de senderismo, acompañadas por las socias de Greenpeace y las voluntarias.

Caminando juntas pudimos ver y sentir el valor real del espacio. Durante la ruta, propusimos hacer un concurso fotográfico con el pretexto de que cada persona se llevase ese recuerdo actual de cara a como se va a transformar a partir de ahora a causa de la explotación minera.

Pudimos comprobar con nuestros propios ojos como brota agua de los acuíferos y debatir sobre la necesidad de un urbanismo sostenible con lo que ya existe, dejando a un lado las futuras promesas urbanísticas vacías y artificiales que comprometen el estado actual del humedal.
 

Salvemos las Lagunas de Ambroz

Las Lagunas de Ambroz no son "charcos artificiales": son biodiversidad, son salud para el barrio y son nuestro entorno a defender. Las vecinas de Madrid exigen que este espacio se convierta en zona de protección e interés, creando la ya tan llamada y necesaria "nueva Casa de Campo" para todo el este de Madrid.

Desde aquí, quiero agradecer enormemente la participación de todas las personas que os habéis sumado e interesado por este tema estos días. 

Nos vemos en la próxima.